Al igual que lo que ocurre a nivel nacional, el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (CUCICBA) celebrará elecciones el próximo 19 de octubre.
En un contexto en el que los oficialismos a lo largo y ancho del mundo, resultan perdedores, como el caso de Trump en EE.UU., Merkel en Alemania, Piñera en Chile y Alberto Fernández en nuestro país, la pregunta es: ¿perderá Armando Pepe?
Porque, además, estas elecciones se dan en uno de los peores momentos de la historia del mercado inmobiliario, iniciado en una caída pronunciada de la curva tras el boom de créditos UVA, agravado por los últimos 16 meses de pandemia y con la irrupción de una Ley de Alquileres (que contó con el apoyo institucional de la actual dirigencia de CUCICBA) que no conformó ni a propietarios, ni a inquilinos.
Son tres listas autorizadas para competir
La oficialista, que lleva como candidata a la actual vicepresidenta de la entidad Marta Liotto, es apoyada por el controvertido e histórico dirigente inmobiliario Armando Pepe, presidente desde el inicio de CUCICBA, hace 12 años. Casi un Julio Grondona inmobiliario.
Hay dos listas que intentan arrebatarle la presidencia al actual oficialismo: una está encabezada por Mariano Oppel, quien siempre se mostró cercano a Pepe y ocupó el cargo secretario de actas bajo su conducción. La restante lleva al frente al actual presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Alejandro Bennazar, junto a Héctor Menéndez como vice y operadores líderes del sector, como Alejandra Covello y Salaya Romera, entre otros.
La elección parece enmarcarse en una contienda en donde, si bien las partes parecen dirimir sus diferencias, las tres listas tienen un núcleo común: “la profesión no se franquicia”. Se trata de una bandera electoral que ha estado presente cada vez que se llamó a elecciones en este ámbito profesional en los últimos años.
Liotto y Oppel representan al oficialismo y se diferencian por apetencias personales o disputas irreconciliables con Pepe. Ambos van por separado y con un “debe” muy grande en su cuenta, basado entre otros aspectos en que durante 12 años levantaron la bandera de “la lucha contra las franquicias”, y a pesar de haber obtenido victorias hiperamplificadas con notas pagas en los medios, nunca pudieron cumplir su promesa electoral.
Es más, varias fuentes inobjetables consultadas por este medio, aseguran que no sólo no lo resolvieron, sino que estos 12 años fueron los de mayor crecimiento de estas marcas internacionales, en los que cooptaron buena parte del mercado.
Incluso, voces oficialistas que integran la lista de Liotto, aseguraron que es un tema en el que hasta ahora y a pesar de algunos avances parciales como la resolución de IGJ que cayó como maná del cielo, por impericia o por circunstancias externas, es un tema en el que a todas luces se fracasó.
En este contexto y con una necesidad de recambio instalada en la sociedad después de las PASO, deberíamos ver, resultado mediante, si Alejandro Bennazar y Héctor Menéndez configuran en este escenario la posibilidad de una conducción que pueda oxigenar una entidad que hace mucho parece haber perdido iniciativa institucional, encerrándose en aspectos controvertidos.
Inmobiliarios enrolados en esa propuesta señalan que medidas, como aumentar al doble del valor de la cuota social sin aportar ningún beneficio al matriculado tras un año y medio de pandemia -que obligó a muchos colegas a cerrar sus puertas-, muestra a las claras el distanciamiento con la realidad por parte del oficialismo de CUCICBA desde hace años.
¿Veremos continuidad o cambio en el país?, ¿veremos continuidad o cambio en CUCICBA? En definitiva, será el profesional corredor inmobiliario el que el próximo 19 de octubre dé la última palabra.


