Mauricio Claver-Carone, representante especial de Estados Unidos para América Latina, manifestó que la continuidad del acuerdo de swap de divisas entre Argentina y China condiciona la autonomía económica del país sudamericano. En una entrevista con Infobae, Claver-Carone afirmó: “Mientras el país mantenga el swap, está atado a China y depende de ese acuerdo para sostenerse económicamente. Entonces, Argentina no es libre”.
El funcionario, que está próximo a concluir su mandato y regresar al sector privado, también se refirió al reciente acuerdo de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Señaló que, en su opinión y la de varios miembros del gobierno estadounidense, “se podría haber pagado de antemano para que el programa del Fondo fuera más limpio”. Añadió que, si bien lo hecho ya está hecho, renovar los 5.000 millones de dólares del swap con China podría haber sido evitado para fortalecer el programa con el FMI.
Claver-Carone destacó que el principal instrumento de influencia que posee China sobre Argentina es precisamente este acuerdo de swap. En abril, ya había expresado preocupaciones similares, indicando que cualquier acuerdo con el FMI que prolongue esta línea de crédito con China sería contraproducente para los intereses de Argentina y de la región.
Además, subrayó que, desde la primera administración de Trump, la ofensiva china en América Latina se ha moderado, pero que el avance del gigante asiático se debe en parte a que la región no ha presentado a los inversores estadounidenses un contexto atractivo en términos de valor y retorno. Según Claver-Carone, mientras que los inversores estadounidenses buscan valor y retorno, China invierte con el objetivo de expandir su poder e influencia.


